Industriales salió del cerco

Foto: Alex Castro

Cuando estaba a punto de caer en estado de agonía Industriales encontró una brecha en el cerco avileño y logró una importantísima victoria de 4 carreras por 3  en el tercer juego de la Gran Final de la 51 Serie Nacional de beisbol, decidido en diez entradas por un costoso error del receptor Lisdey Díaz al recibir un tiro del patrullero derecho Rusney Castillo.

Tal como se esperaba, el desafío regaló un nuevo enfrentamiento entre dos baluartes del pitcheo cubano actual: Odrisamer Despaigne (18-9) y Vladimir García (Vargas jugó a la desinformación consigo mismo, la decisión se caía de la mata); sin embargo, a diferencia del duelo previo que ambos sostuvieron en el Latinoamericano, esta vez el astro azul salíó triunfalmente del box, mientras el supersónico serpentinero moronense -aunque no cargó con el revés- se vio impedido de sumar su decimosexto triunfo consecutivo.

Los Tigres abrieron agresivamente el choque al marcar dos carreras en la misma primera entrada por jits consecutivos de Raul González y Mario Vega,  acompañados de un doblete de Rusney Castillo.

El descuento de los Leones llegó en la parte alta del quinto episodio por triple de Tabares y rolata dentro del cuadro de Raiko Olivares.

Una entrada después los avileños volvieron a tomar distancia por jit de Isaac Martínez, sacrificio de Lisdey Díaz y cohete de Bordón a la banda izquierda.

Así las cosas, Odrisamer y Vladimir mantuvieron a los bateadores bajo control y todo parecía indicar que Ciego de Ávila colocaba a Industriales a punto de la estrangulación.

Llegó el noveno episodio con el juego 3 x 1 a favor de las huestes locales cuando inesperadamente tomó cuerpo el motín azul: Juan Carlos Torriente, Rudy Reyes y Alexander Malleta eslabonaron tres jits consecutivos y los visitantes se colocaron a una del empate que a la postre cristalizó (ya ante los envíos de Yander Guevara) por sencillo de Urgellés que cuajó los ángulos y fly de sacrificio de Tabares al jardín central.

Odrisamer resolvió el cero del noveno inning, entrada que se le había complicado por error de Rudy Reyes y entonces se hizo necesario el alargue.

Fue justamente en el décimo (aquí no se utiliza la regla IBAF) cuando después de dos outs vino otra seguidilla de Torriente, Reyes y Malleta, cuyos jits consecutivos llevaron al desenlace ya descrito: Rusney tiró a la goma y el tercer out habría caído a no ser por el costoso error de Lisdey Díaz.

Para preservar esa escasa ventaja Vargas no lo pensó dos veces y apeló al hombre que le garantizó la victoria clave en el séptimo juego de la semifinal ante Matanzas: Antonio Romero, quien suscribió un cierre impecable con par de ponches y un elevado a tercera base.

Con este resultado el play-off cambia de tono. Psicológicamente la tropa de Vargas logra un repunte, pese a que todavía los Tigres van delante en el cotejo 2-1. 

Tras la dominante actuación de Odrisamer y Valdimir García el compromiso podría entrar en tierras más fértiles para los bateadores y la caja registradora podría estar más activa.

Osmar Carrero es la selección de hoy para lograr el ansiado tercer triunfo del estandarte local, mientras que Frank Montieth tiene la crucial encomienda de emparejar el duelo y potenciar las aspiraciones capitalinas de obligar a un regreso al Latinoamericano para hacerse de la corona frente a sus fervorosos parciales.

Cuba, deportes, beisbol

Comentarios

Entradas populares de este blog

Santiago arrolló a Las Tunas y lidera invicto fútbol cubano

Diablos Rojos lideraron Grupo C tras primera fase clasificatoria