Santiago de Cuba, la herida sigue abierta.



Una vez más la fragilidad del pitcheo santiaguero lo hace presa fácil de sus adversarios y pone freno al empeño de lograr un ascenso sistemático en la tabla de posiciones de la 50 Serie Nacional de Beisbol.


Anoche las penurias en ese departamento los enfrentaron a una demoledora derrota frente al equipo de Pinar del Río con pizarra de 13 carreras por 2 (K.O en siete entradas).


Este fue el quinto fuera de combate que reciben a lo largo del presente campeonato: abrió la cuenta Las Tunas 14 x 2 (K.O en ocho entradas) el pasado 12 de diciembre y le siguió Granma 12 x 2 (K.O ocho entradas) el 18 del propio mes de diciembre; en ambos casos golpes propinados a domicilio.


Como visitantes los humillaron Granma el 9 de enero 14 x 1 (K.O. siete entradas), Ciego de Ávila el 15 de enero 14 x 0 (K.O. siete entradas) y anoche Pinar del Río con el marcador antes reflejado.


Como ya hemos tratado en anteriores oportunidades hay que hacer la necesaria distinción entre los lanzadores iniciadores y aquellos que tienen la responsabilidad de venir como tapones para contener el ataque de los rivales, bien sea para preservar ventajas o para impedir que las huestes contrarias inclinen la balanza definitivamente a su favor. Sin dudas, la mayor vulnerabilidad ha radicado en estos últimos, al punto que la dirección del colectivo se ha visto obligada a mover serpentineros de uno a otro rol en el afán de subsanar este problema.


En respaldo de la afirmación precedente les muestro el promedio de efectividad que exhibían los lanzadores de ambos roles sin incluir la jornada de ayer: abridores (4.41), relevistas (7.68).


Anoche el desplome fue total.


Primero fue el abridor Danny Betancourt (5-2), incapaz de sostenerse en el box más allá del tercer episodio y víctima del embate de la artillería de los pativerdes que le hicieron siete carreras limpias, sazonadas con ocho indiscutibles. Danny logró poncha tres bateadores, concedió un boleto, propinó un pelotazo y cometió un wild pitch.


Este fue el segundo naufragio del diestro, su anterior derrota ocurrió frente a Granma el día 7 de enero, oportunidad en la que saltó del box luego de cuatro entradas completas con seis carreras limpias y diez jits permitidos, choque que perdieron las Avispas 14 carreras por 5. Sin embargo días después, el 13 de enero, cubrió toda la ruta frente a Villa Clara y archivó la victoria con sólo cinco imparables permitidos y una carrera limpia, encuentro que finalizó 6 anotaciones por 1.


Tras la prematura salida del box de Betancourt vinieron los infaltables dolores de cabeza del pitcheo relevo: un total de cuatro serpentineros que fracasaron en la misión de contener a los Tabaqueros, uno sólo de los cuales no cargó con anotaciones en su hoja de servicio, Rudiel Peña. Mario Ibáñez, Yuriannis Ramos y Edisbel Agramonte fueron los otros apagafuegos cuyos ¨extintores¨ quedaron inutilizados por las llamas del tabaco.


Un total de catorce indiscutibles, incluidos par de jonrones (Peraza y Rivera); así como un triple (David Castillo) matizaron la ofensiva de los occidentales.


En contraposición Pinar del Río resolvió con la dupla Reinier Verano (tres innings, una limpia y cuatro jits)-Isbel Hernández (cuatro episodios, una limpia y cuatro incogibles), este último favorecido con la victoria (1-0).


Si bien no se puede calificar de mala la actuación de Santiago de Cuba, incluido en este momento entre los cuatro primeros de su zona, lo cierto es que las carencias de su cuerpo monticular –área vital para cualquier novena- siembran justificada incertidumbre, tal vez sólo disipada por el hecho de que aún resta más de la mitad del segmento preliminar y tal vez en ese camino por recorrer algunas de las jóvenes figuras llamadas a garantizar una segunda línea eficaz, encuentren un segundo aire.


Después de sus últimas actuaciones como abridor parece razonable que Osmani Tamayo sea mantenido en esta misión. De igual manera han de mantenerse como iniciadores Delá y Portuondo, al tiempo que Ediasbel Valentín seguirá sometido a escrutinio para definir su desempeño más confiable; por lo tanto, el relevo tendrá que encontrar su asidero en este intranquilizante listado que les dejo a continuación: Rudiel Peña (PCL 8.10), Mario Ibáñez (11.05), Yuriannis Ramos (7.84), Edisbel Agramonte (7.36), Pedro Agüero (12.19) y Enrique Pérez (12.71).


Todavía queda un trecho largo por andar en el transcurso del cual se sumará al juego activo el veterano Osmel Cintra, quien puede insuflar nuevos bríos a la nómina rojinegra en esta apremiante esfera.


Sigamos, por tanto, paso a  paso la batalla irrenunciable de las Avispas por incluirse una vez más entre los animadores de la postemporada beisbolera 2010-1011.


Cuba, beisbol, 50 Serie Nacional, deportes

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